Acabó nuestra experiencia ciclista por la isla. Ahora en el barco, me parece mucho más duro pasar aquí el día que empujando la bici. Tenemos mala mar y este viejo cascaron se mueve como una mecedora. Además el cansancio hace mella y vamos dormitando en los sofás, sin apenas hablar. Hay ganas de llegar a casa.
La última etapa de la 5ª BTT de Menorca debía ser la más larga. Cerca de 70 kilómetros nos esperaban. La organización dividió esta en dos avituallamientos en vez del único habitual.
Hasta el primer descanso, hicimos mucho asfalto. Algo de camino de tierra, pasar alguna puerta entre campos, pero en definitiva la mayor parte la rodamos por carretera. No es que nos haga especial ilusión, pero mejor eso que tener que llevar la bici a cuestas.
Hicimos el primer descanso, prácticamente todo el pelotón a la vez. La gente por carretera marcó un ritmo bastante alto, e íbamos todos adelantados en tiempo. La organización frenó el pelotón y se reagrupó por completo. Eso complicó la puesta en marcha de nuevo, ya que a partir de aquí los caminos fueron estrechándose. Comenzaron las paradas y arrancadas que tan poco nos gustan.
La ruta nos llevó por la bonita zona de la albufera. Los caminos estaban totalmente cubiertos de agua y en un tramo al pedalear metíamos sin remedio los pies en el agua. Fue una zona delicada de hacer en grupo. El diferente nivel de los participantes hacía temer que el de delante se parara en medio del charco y te obligara a posar los pies en la fría agua. Tuvimos suerte y salimos de los charcos sin problemas.
Pero lo que sí tuvimos fue el primer percance de toda la BTT al pinchar Xavi. Eso nos demoró casi 10 minutos. Pudimos continuar con normalidad, pero no ayudó a mantener el ritmo de la marcha. Otra vez se hacía pesada la BTT. Al menos teníamos buen tiempo. Demasiado incluso, ya que al finalizar la etapa, como podréis comprobar en alguna foto, llegamos “morenitos”.
Más adelante al ser una zona natural protegida, nos hicieron cruzar agrupados y de cinco en cinco. No podíamos alcanzar al siguiente grupo, ni adelantarlo. Eso hizo que este tramo se hiciera eterno. Además la gente, incluso nosotros, nos distraíamos más tomando fotos. Y aun se hacía más pesado el tener que arrancar y parar. Además yo llevaba un buen dolor de piernas por culpa de tirar el día anterior con la bici de “competi”, que me exigió más de lo que le podía dar.
Así continuaron los kilómetros, hasta que nos hicieron subir por una cuesta que parecía directamente un tramo de escaleras. Aún peor, parecía un muro. Se hizo muy cansado subirla, y de nuevo volvió la desilusión sobre las rutas escogidas por la organización. Qué forma de pedalear tan rara que tienen en Menorca!
De esta forma, después de hacer una serie de toboganes y alguna bajada chula, llegamos al segundo avituallamiento. Aun nos quedaban veinte kilómetros y nos habían dicho que la última parte era la más dura. Así que cogimos fuerzas con el bocadillo, llenamos hasta los topes los camel, y decidimos ir dosificando.
Continuamos por un tramo de carretera, y resultó que por allí nos llevaron ya hasta Mahón. El grupo se había alargado tanto a causa del paso por la albufera que la organización decidió acortar el recorrido diez kilómetros. Yo no me iba a quejar, estaba deseando llegar a meta.
Al llegar a meta, hice lo prometido a Jorge. Ya que nos han hecho andar tanto, a cincuenta metros de la meta me baje de la bici, la cargué al hombro y entre corriendo por el paso de meta con ella a las espaldas. La gente alucinó, y supongo que alguna foto del momento me habrán hecho.
Ah! Curioso tema el de las fotos. Por los diferentes recorridos de las etapas se dispusieron varios fotógrafos que iban captando imágenes del pelotón. Pero, para nuestra sorpresa, si no llevabas el maillot de la BTT, parecía que no te fotografiaran. Qué gesto tan feo!
Además nos sorprendió otra cosa. Y es que hubo participantes que llevaron los tres días el mismo mallot de la BTT. Por dios, ese mallot debía tener vida propia!! Igual les ayudaba a pedalear…
La conclusión final es que no repetiremos. Deportivamente se hizo muy cansado, pero hemos aguantado bien. Pero los recorridos no son ni mucho menos lo que esperábamos, y estamos todos de acuerdo que a nuestra bola nos hubiéramos divertido mucho más.
La conclusión final es que no repetiremos. Deportivamente se hizo muy cansado, pero hemos aguantado bien. Pero los recorridos no son ni mucho menos lo que esperábamos, y estamos todos de acuerdo que a nuestra bola nos hubiéramos divertido mucho más.
De acuerdo que pasar por la albufera y por determinados puntos de la isla no debe ser habitual y les debió parecer interesante hacer circular la BTT por allí. Se entiende. Pero nosotros nos apuntamos a una pedalada, no a hacer escalada. Y menos cargando una bici. Estos cambios de ritmo y las eternas paradas para esperar turno en la fila india o en las reagrupaciones nos mataban. Creo que los paisajes no justifican esta forma de andar en BTT. Así que tendremos que mirar de, en el caso de repetir una BTT de tres días, asegurarnos de que se hace en bicicleta.


IBP: 74,00| Distancia (km ) | 58,172 |
| Tiempo (hh:mm:ss) | 03:54:54 |
| Paso (min./km ) | 04:02 |
| Paso más rápido (min/km ) | 01:08 |
| Velocidad (km /h) | 14,859 |
| Vel. más rápida (km /h) | 52,765 |
| Ascenso/descenso (m ) | +675,510/-695,310 |
| Calorías | 2049 |
| Ritmo Cardiaco Promedio | 140,990 |


























2 comentarios:
Hola majos. Nosotros tambien nos cansamos de empujar las bicis, pero en esta vuelta hay que tomarselo con calma y disfrutar de los paisajes. A lo largo del año hay muchas marchas-carreras donde quemar la carbonilla, je je je
Lo de la trek una tentación muy grande saludos
Per si és del vostre interés.
http://www.quatreconsultors.com/valoracion-geoambiental-del-cami-de-cavalls-de-menorca
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